La historia es falsa. Lo que pasó realmente es que la azafata es yihadista y su esposo (que tenía el síndrome de Benjamin Button) la seguía para asegurarse de que no ponga bombas en los aviones. Si se fijan detenidamente en el reflejo de la ventana en la imágen que están con pijamas podrán leer la frase "allahu akbar".
3 ene 2019, 17:36
Es la tercera vez ya que veo esto en memondo...