Úrsula Von der Leyen, jefa de Europa sin que la votase nadie, y líder de PP y PSOE, ha reconocido que los aranceles internos de Europa son mayores que los de Estados Unidos.
Y después de la pataleta ya se abre a negociaciones como están haciendo la mayoría de países.
El 85% de España vota por un sistema autonómico y confiscatorio que acepta que el quiten más del 50% de lo ganado con su trabajo.
Y ahora se llevan las manos a la cabeza porque lo dice la tele, aquellos voceros agradecidos que ganan decenas de miles de euros y reciben ayudas públicas que son negadas a los españoles.
Trump es el malo por forzar negociaciones justas, por querer acabar la guerra que incitó Biden, y por negociar con aranceles como ya hizo con Méjico.
A Méjico iba a crujirlo a impuestos por la inmigración ilegal y el tráfico de drogas. La presidenta mejicana ha evitado esa sanción frenando el flujo de personas y sustancias ilegales.
España vota contra Trump, ha elegido el bando de China y Rusia, el de pagarle 1.000M a Ucrania mientras consume 8.000M de gas Ruso, alimentando una guerra que nos destroza.
España tuvo la oportunidad de acceder al gas argelino con prioridad en Europa y de aliarse con Argelia para recuperar el Sáhara. Pero Sánchez (y el PP) eligió, sin avisar, traicionar a España y a sus agricultores para enriquecerse personalmente con el tráfico de ilegales y sus inversiones en competencias que hunden empresas españolas.
6 abr 2025, 12:05
Úrsula Von der Leyen, jefa de Europa sin que la votase nadie, y líder de PP y PSOE, ha reconocido que los aranceles internos de Europa son mayores que los de Estados Unidos.
Y después de la pataleta ya se abre a negociaciones como están haciendo la mayoría de países.
El 85% de España vota por un sistema autonómico y confiscatorio que acepta que el quiten más del 50% de lo ganado con su trabajo.
Y ahora se llevan las manos a la cabeza porque lo dice la tele, aquellos voceros agradecidos que ganan decenas de miles de euros y reciben ayudas públicas que son negadas a los españoles.
Trump es el malo por forzar negociaciones justas, por querer acabar la guerra que incitó Biden, y por negociar con aranceles como ya hizo con Méjico.
A Méjico iba a crujirlo a impuestos por la inmigración ilegal y el tráfico de drogas. La presidenta mejicana ha evitado esa sanción frenando el flujo de personas y sustancias ilegales.
España vota contra Trump, ha elegido el bando de China y Rusia, el de pagarle 1.000M a Ucrania mientras consume 8.000M de gas Ruso, alimentando una guerra que nos destroza.
España tuvo la oportunidad de acceder al gas argelino con prioridad en Europa y de aliarse con Argelia para recuperar el Sáhara. Pero Sánchez (y el PP) eligió, sin avisar, traicionar a España y a sus agricultores para enriquecerse personalmente con el tráfico de ilegales y sus inversiones en competencias que hunden empresas españolas.