SuperPaco era un septuagenario que no podía dormir desde que enviudó.
El médico le recomendó andar y se le fue de las manos hasta hacer carreras de 100km por los montes de Málaga.
Paco trabajaba su huerto, y con la misma ropa y botas del trabajo, una bolsa de pasas, una botella de agua y un chaleco que encendía lo menos posible (para no llamar la atención), corría todas las madrugadas del sábado por el monte hasta llegar satisfecho para desayunar en su casa el domingo.
El dolor nos llega a todos, el que lo enfrenta sonríe más tiempo.
17 ago 2025, 11:37
SuperPaco era un septuagenario que no podía dormir desde que enviudó.
El médico le recomendó andar y se le fue de las manos hasta hacer carreras de 100km por los montes de Málaga.
Paco trabajaba su huerto, y con la misma ropa y botas del trabajo, una bolsa de pasas, una botella de agua y un chaleco que encendía lo menos posible (para no llamar la atención), corría todas las madrugadas del sábado por el monte hasta llegar satisfecho para desayunar en su casa el domingo.
El dolor nos llega a todos, el que lo enfrenta sonríe más tiempo.